Como cada año llega diciembre y toca hacer balance de la producción cinematográfica y televisiva de este 2025 que ya toca a su fin, año que nos ha deparado algunas producciones olvidables, pero también mucho buen buen cine y televisión.
Y si hay un género que este año podríamos decir que ha "dado la campanada" es el género de terror. Hay estudios que asocian las épocas de crisis económica, social o política con la proliferación de películas de terror. En un panorama actual tan desolador, dominado por eventos como la guerra de Ucrania, el genocidio en Gaza, la políticas de Trump, los escándalos de corrupción o el auge generalizado de la extrema derecha en casi todo el mundo, no es de extrañar que muchos cineastas pongan en punto de mira en dichas cuestiones para poner en entredicho la cordura o la bondad de la naturaleza humana. Títulos como "Sinners" (Ryan Coogler), "Weapons" (Zach Cregger), "Devuélvemela" (Dany y Michael Philippou), "Good boy" (Ben Leonberg), "La acompañante" (Drew Hancock), "Together" (Michael Shanks), "Keeper" (Oz Perkins) e incluso "Alpha" (Julia Ducournau) o "La hermanastra fea" (Emilie Blichtfeldt) son una buena muestra no solo de dichas tendencias, sino de como el cine de género puede ofrecernos una diagnostico agudo de nuestra sociedad, del momento en que vivimos y del propio género humano, y hacerlo además de manera innovadora y original desde el punto de vista de las narrativas cinematográficas imperantes.
Otra cinematografía que cada vez tiene más reconocimiento y presencia en nuestras salas es la proveniente de oriente medio y los países árabes, que este 2025 ha destacado muy especialmente con dos producciones: la tunecina pero ambientada en Palestina "La voz de Hind" de Kaouther Ben Hania, y la iraní "Un simple accidente" de Jafar Panahi.
Dicho ésto, mi selección de las mejores películas de este 2025 quedaría de la siguiente manera:
- "The Brutalist" de Brady Corbet, porque es un puro monumento cinematográfico, ARTE con mayúsculas y sin paliativos;
- "Una batalla tras otra" de Paul Thomas Anderson, porque es la producción más política y más enérgica de uno de los realizadores con mayor talento del panorama actual;
- "Sirat" de Oliver Laxe, porque es una experiencia visual y sensorial sin parangón;
- "Una casa llena de dinamita" de Kathryn Bigelow, porque es endiabladamente entretenida, y porque sabe aunar espectáculo y reflexión de manera inteligente;
- "Caza de brujas" de Luca Guadagnino, porque su director es capaz de reinventarse en cada nueva película, tocando nuevos temas y tropos, sin repetirse y haciéndolo, además, con gusto y con talento;
- "Sentimental value" de Joachim Trier, porque es un film sutil y complejo que tiene muchas capas y aporta diversos niveles de lectura;
- "No other choice" de Park Chan-wook, porque en el inesperado salto a la comedia negra de su director no pierde pulso y sigue demostrando que es uno de los mejores realizadores de la actualidad;
- "Nouvelle vague" de Richard Linklater, porque es un bellísimo canto de amor a una forma de hacer, ver y entender el cine;
- "Sueño de trenes" de Clint Bentley, porque es uno de los films más bellos y emotivos del año, y porque no necesita recurrir a sentimentalismos facilones para llegar la corazón del espectador;
- "Bugonia" de Yogos Lanthimos, porque su director continúa ofreciéndonos un tipo de cine a contracorriente de modas y tendencias, tan incómodo como sugestivo.
Y a modo de bonus:
- "Flow" de Gints Zlbalodis, porque es la mejor y más bonita cinta de animación del año.
Fuera e dejado algunas películas que (aún) no he podido ver, como "Resurrection" de Bi Gan o "Romería" de Carla Simón, u otras que aun siendo producciones del 2025 no llegarán a nuestras salas hasta principios de 2026, como "Marty Supreme" de Josh Sadfie, "El agente secreto" de Kleber Mendonça Filho, "Pillion" de Harry Lighton o la muy esperada "Hamnet" de Chloé Zhao.
En cuanto a las mejores series televisivas del año, me quedo con:
- "Adolescencia", una de las series de las que más (y mejor) se han hablado este 2025; creada e interpretada por Stephen Graham y con un debutante Owen Cooper que sorprende y emociona con una interpretación tan veraz como desgarradora;
- "The studio", porque es ácida, es lúcida, es mordaz, es inteligente y es muuuuy divertida; Seth Rogen se lo pasa en grande rodeándose de gente de la industria hollywoodiense (actores, directores, productores, guionistas...) que ejercen de cómplices necesarios en este repaso que no deja títere con cabeza;
- "Pluribus", la última creación de Vince Gilligan se eleva como una de las mejores producciones televisivas del 2025; fascinante en lo que se refiere a su puesta en escena y muy sugerente en su apuesta temática, que nos propone una ácida disección social a la vez que homenaje a clásicos de la ciencia ficción;
- "Andor", porque el sentido del espectáculo no tiene porque estar reñido con un buen guion, una trama interesante y un acertado desarrollo de personajes; la segunda temporada de la serie creada por Tony Gilroy se corona como uno de los mejores productos surgidos del universo de Star Wars;
- "Task", creado por Brad Ingelsby y con Mark Rufalo y Tom Pelphrey en los roles protagonistas, es sin duda uno de los mejores thrillers televisivos del año;
- "Superestar", el barcelonés Nacho Vigalondo nos regala un delicioso e imaginativo esperpento que, haciendo un repaso de algunos de los personajes más emblemáticos de la telebasura española de los 90, se erige como un producto tan original como divertido;
- "El eternauta", creada por Bruno Stagnaro para Netflix Argentina a partir del cómic homónimo de Hector Germán Oesterheld y Francisco Solano López, nos demuestra que no solo los estadounidenses saben contar buenas historias de ciencia ficción.
Y sí, de nuevo, tengo que dejar fuera algunas que aún no he terminado de ver... o directamente aún no he empezado, como "Severace", "Pubertad" o "Anatomía de un instante"
Y en cuanto a las personalidades cinematográficas destacadas de este 2025 que se acaba...
¿La actriz del año? Jessie Buckley; dos son los trabajos que la han puesto en lo más alto este año: "Hamnet", por el cual tiene todos los números para hacerse con el Oscar a la mejor interpretación femenina en un rol principal; y "The Bride!", una reinterpretación del mito de la novia de Frankenstein dirigida por Maggie Gyllenhaal, en la que promete ofrecernos una interpretación tan intensa como extrema.
¿El Actor de año? Joel Edgerton por su trabajo en "Train Dreams". Podría haberme quedado con el Leonardo Dicaprio de "Una batalla tras otra", el Adrian Brody de "The Brutalist" o el Danie Day-Lewis de "Anemone", todos ellos espléndidos, pero he preferido destacar el trabajo de este extraordinario actor australiano, nunca lo suficientemente bien valorado.
¿El director del año? Paul Thomas Anderson, que ha estrenado este su film más político hasta la fecha, "Una batalla tras otra", película que se ha ganado el aplauso casi unánime de la crítica y que le puede suponer el, por fin, merecidísimo reconocimiento en los próximos Oscar tras una carrera plagada de obras maestras como "Magnolia", "Pozos de ambición", "The Master", "El hilo invisible" o "Licorize Pizza".
¿La canción del año? "Golden", interpretada por Huntrix en la película "Las Guerreras K-Pop. ¿De verdad tengo que explicar porqué creo que es la canción del año.
Y como siempre quiero cerrar este artículo con un breve recuerdo a algunas de las personalidades cinematográficas que, tristemente, nos han dejado este año:
- David Lynch: realizador único y con una visión muy personal del mundo y del arte. Nos lega, eso sí, un puñado de obras maestras icónicas como "El hombre elefante" (1980), la primera adaptación cinematográfica de "Dune" (1984), "Blue velvet" (1986), "Corazón salvaje" (1990), "Carretera perdida" (1997), "Una historia verdadera" (1999) o "Mulholand drive" (2001). En 1989 creó para televisión la que está considerada la primera serie de autor, "Twin Peaks", de la que dirigió 6 episodios entre 1989 y 1991, y a la que volvió en 2017 con nuevos episodios. "Lynchiano" es hoy en día sinónimo de todo aquello que es bizarro, singular, inquietante y surreal en una pantalla de cine o televisión.
- Gene Hackman: actor norteamericano poseedor de una sólida y brillante filmografía en la que figuran títulos como "Lilith" (Robert Rossen, 1964), "Bonnie & Clyde" (Arthur Penn, 1067), "French Connection" (William Friedkin, 1971), "La conversación" (Francis Ford Coppola, 1974), "El jovencito Frankenstein" (Mel Brooks, 1974), "Un puente lejano" (Richard Attenborough, 1977), "Superman" (Richard Donner, 1978), dando vida a Lex Luthor, "Bajo fuego" (Roger Spottiswoode, 1983), "Arde Mississippi" (Alan Parker, 1988), "Sin perdón" (Clint Eastwood, 1992) o "Los Tanenbaums" (Wes Anderson, 2001).
- Terence Stamp: actor británico de mirada intensa, presencia inquietante e interesante filmografía que abarca títulos como "El coleccionista" (William Wyler, 1965), "Lejos del mundanal ruido" (John Schlesinger, 1967), "Toby Dammit" (Federico Fellini, 1968), "Teorema" (Pier Paolo Pasolini, 1968), "Superman" (Richard Donner, 1978), "En compañía de lobos" (Neil Jordan, 1984) o la icónica "Las aventuras de Priscila, reina del desierto" (Stephan Elliot, 1994).
- Robert Redford: director, producto y actor mítico que aunaba talento, belleza y compromiso, y poseedor de una filmografía casi inabarcable que comprende títulos como "La rebelde" (Robert Mulligan, 1965), "La jauria humana" (Arthur Penn, 1966), "Descalzos en el parque" (Gene Sacks, 1967), "Dos hombres y un destino" (George Roy Hill, 1969), junto a su gran amigo Paul Newman, "Las aventuras de Jeremiah Jhonson" (Sidney Pollack, 1972), "Tal como éramos" (Sidney Pollack, 1973), al lado de Barbra Streisand, "El golpe" (George Roy Hill, 1973), de nuevo junto a Paul Newman y por la que octuvo su primera y única nominación al Oscar a mejor actor principal, "El gran Gatsby" (Jack Clayton, 1973), "Todos los hombres del presidente" (Alan J. Pakula, 1976), junto a Dustin Hoffman, "Un puente muy lejano" (Richard Attenborough, 1977), "Brubaker" (Stuart Rosenberg, 1980), "El mejor" (Barry Levinson, 1984), "Memorias de Africa" (Sidney Pollack, 1985), uno de sus papeles más recordados y una escena mítica junto a Meryl Streep, o "Una proposición indecente" (Adrian Lyne, 1993). Como director Redford también nos regaló títulos interesantes como "Gente corriente" (1980), por la cual ganó el Oscar, "El río de la vida" (1992), "El dilema" (1994), "El hombre que susurraba a los caballos" (1998) o "Leones por corderos" (2007).
- Claudia Cardinale: actriz italiana y mito erótico que prestó su belleza y talento a films míticos de la historia del cine como "Rufufú" (Mario Monicelli, 1958), "El bello Antonio" (Mauro Bolognini, 1960) junto a Marcelo Mastroianni, "Rocco y sus hermanos" (Luchino Visconti, 1960) haciendo pareja con Alain Delon, "8 y medio" (Federico Fellini, 1963), "El gatopardo" (Luchino Visconti, 1963), de nuevo haciendo pareja con Delon y compartiendo planos con Burt Lancaster, "La pantera rosa" (Blake Edwards, 1963), "Los profesionales" (Richards Brooks, 1966), "Hasta que llegó su hora" (Sergio Leone, 1968), "La piel" (Liliana Cavani, 1981) o "Fitzcarraldo" (Werner Herzog, 1982)
- Diane Keaton, musa de la modernidad en los 70 e icono de un tipo de femineidad diferente, acompañó a Woody Allen en los inicios de su carrera y participó en films icónicos como "El padrino" (Francis Ford Coppola, 1972), "Annie Hall" (Woody Allen, 1977), por el que ganó su único Oscar, "Manhattan" (Woody Allen, 1979), "Rojos" (Warren Beaty, 1981), "La chica del tambor" (George Roy Hill, 1984), "Crímenes del corazón" (Bruce Beresford, 1986), junto a Jessica Lange y Sissy Spacek o "Cuando menos te los esperas" (Nancy Meyers, 2003), compartiendo pantalla con Jack Nicholson.
- Brigitte Bardot, actriz francesa, e indiscutible mito erótico del cine. Retirada de la interpretación a principios de los 70, en los últimos años se dedicó de lleno al activismo en defensa de los derechos de los animales. Nosotros la recordaremos en sus trabajos en películas como "Y Dios creó a la mujer" (Roger Vadim, 1956), "El desprecio" (Jean-Luc Godard, 1963), "¡Viva María!" (Louis Malle, 1965), compartiendo protagonismo con Jeanne Moreau, o "Historias extraordinarias (segmento "William Wilson")" (Louis Malle, 1968), junto a Alain Delon.
Todos ellos acompañarán en nuestro recuerdo a los también llorados, entre otros, Val Kilmer, Eusebio Poncela, Bob Reiner, Hector Alterio, Verónica Echegui o incluso Giorgio Armani, que se encargó del diseño de vestuario de films como "American Gigoló" o "Los intocables de Eliot Ness". Todos ellos Descansen En Paz.
Y esto es poco más o menos lo que el 2025 ha dado de sí. Nos volvemos a leer a finales del 2026.









